domingo, 11 de septiembre de 2011

Crimen y política: la frontera movediza

Ilán Semo
Académico del Departamento de Historia
Universidad Iberoamericana

Hay una lección que se deriva del crimen perpetrado por un puñado de sicarios contra el casino Royale de Monterrey: hoy la frontera entre el crimen y la política es ostensiblemente porosa. Que el umbral que separa al crimen organizado de la esfera política ha sido en México tradicionalmente movedizo no es ninguna novedad. El régimen de partido único, que dominó al país durante siete décadas, fue un orden en el que la relación entre ambas esferas se regía por el principio de la puerta revolvente: la política se servía del crimen, y el crimen de la política. Pero los territorios que ambos ocupaban estaban definidos por un axioma instrumental: el primado de lo político. El crimen fungía como su subordinado. De esta jerarquización se nutrió el espectro de opciones que hizo del PRI una fuerza que gozaba de consenso sin tener necesariamente aceptación. El PRI nunca dejó de ser visto como un “mal inevitable”.

A partir de 2007, año en que se emplea por primera vez el ejército para combatir frontalmente al crimen organizado, las partes de esta ecuación se invirtieron: el crimen pasó a tener un primado sobre lo político. Esta peculiar inversión tiene su origen en una visión en la que el mundo conservador finca su idea de la política. Para el PAN, la función primordial del Estado no es, como en la tradición liberal, la regulación de los conflictos, sino la de su anulación, la de su desplazamiento y desfiguración. El solidarismo siempre tuvo como objetivo erradicar de la mirada ciudadana a lo constitutivo de lo político, que es el conflicto, para sustituirlo con la promesa de la administración.

Sin embargo esa inversión ha fallado. Hoy es bastante evidente que el problema de la violencia en México no es precisamente de orden “criminal”, sino que su lógica lo convierte esencialmente en un problema político. Aceptar este hecho abriría las esclusas para empezar a encontrar su solución.

jueves, 7 de julio de 2011

Finanzas personales en las vacaciones


Mtro. Jorge Smeke Zwaiman
Director del Departamento de Estudios Empresa
riales
Universidad Iberoamericana

En estas fechas que se acerca el periodo vacacional vale la pena reflexionar sobre el presupuesto familiar y las premisas sobre las cuales contraer deudas ante los gastos que realizaremos en nuestras, y la de nuestros hijos, muy merecidas vacaciones.

La palabra clave para vivir tranquilamente es “planeación”. Esto implica pensar no sólo en inmediato sino en mediano y largo plazos. Reconocer que los gastos que realicemos hoy tendrán que ser pagados, que lo que estamos haciendo es postergar la erogación y que el dinero tiene costo en el tiempo, es decir, tendremos que pagar intereses.

Ya sea porque utilizamos una tarjeta de crédito o porque tomemos un préstamo en cualquiera de sus modalidades o fuentes posibles, considere que entre más urgente sea la necesidad de líquido más caro resultará obtenerlo.

Proyecte los gastos que tiene a mediano plazo y que son ineludibles, como son: útiles escolares, uniformes, reinscripción, colegiaturas, seguros; costos fijos como renta, alimentos, luz, gas, agua, hipoteca. Agregue los pagos de los créditos contraídos y cualquier imprevisto. Proyecte sus ingresos de manera conservadora y verifique que estos sean suficientes para cubrir las erogaciones anteriores; si no es así, modere sus gastos hoy. Viaje de acuerdo con sus posibilidades. Recuerde que lo importante es pasar tiempo con su familia.

En resumen, respetemos la siguiente regla básica de la contabilidad que aplica para nuestras finanzas personales: “Los gastos considérelos desde que los reconoce, los ingresos hasta que se den”. Esto hará que a futuro pueda dormir tranquilo.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Cuántos zurdos hay en México?

Eduardo Bueno León
Académico de la Universidad Iberoamericana

Los zurdos siempre nos han llamado la atención por su excepcionalidad, y por estar asociados a creencias acerca de su inteligencia significado. Antaño los niños que nacían usando la mano izquierda eran “reentrenados” en las escuelas para que se acostumbraran a usar la mano derecha. Se les ataba la mano izquierda y se les obligaba a usar la derecha. De por medio también estaba cuidar lo que ahora se llama “la calidad” del producto, la ampliación de posibilidades para lograr un buen matrimonio.

Era la tortura occidental equivalente a los “pies pequeños chinos”, una costumbre de la China del Imperio de lograr que las niñas tuvieran pies pequeños, símbolo de elegancia y estética. Se ataban los plúmbeos piececillos y se les amarraba de forma permanente hasta lograr la deformación, o como en algunas culturas americanas y del norte de África cuando se colocaban moldes de madera a los niños en la cabeza para darles una dirección vertical aplanada.

Se creía entonces que un niño o una niña zurda era un mal augurio, expresión de alguna misteriosa fatalidad oculta. Se le vinculaba a cosas de brujas, de gente rara que adquiría compromisos con el diablo. Ni hablar si el infante zurdo era pretendiente de alguna corona en alguna monarquía europea premoderna; podía desencadenar guerras sucesorias.

Para otras culturas, al contrario el zurdo era heraldo de buena suerte, de excelentes perspectivas para la comunidad o el pueblo.

El hecho es que los zurdos no pasaban inadvertidos, sobre todo al momento de la escritura. En la escuela, ¿cuántas veces hemos asomado la cabeza entre los hombros de los zurdos para cerciorarnos de que escriben bien? Los trazos del zurdo tienen una connotación mágica para los niños. La rareza, lo extraño, la marca identificadora.

En México según una encuesta realizada por el grupo Mitofsky, 10.5 por ciento de los entrevistados admitió ser zurdo, con una ligera concentración en los hombres y entre los 30 y 49 años de edad. Y en una proyección estadística se detectó que en tres de cada 10 viviendas en México, vive al menos una persona zurda. También habría que agregar a 3.5 por ciento de los encuestados que admitieron el uso de ambas manos con absoluta normalidad, y un sospechoso 1.7 por ciento de encuestados que no supieron qué contestar.

Entonces si sumamos los zurdos y los ambidiestros (que usan ambas manos), podemos decir que casi 15 por ciento de los mexicanos poseen esta rara habilidad que algunos neurólogos identifican como distorsiones de las célebres esferas cerebrales.

Pero los zurdos comenzaron a ser reivindicados en la modernidad cuando se conoció que Leonardo da Vinci fue zurdo, lo mismo que Mozart, y más recientemente Albert Einstein o actores como Tom Cruise, Robert de Niro o la cantante Madonna. En la actualidad, existen sitios web para zurdos, tiendas, excursiones. Y se ha difundido el rumor que viven menos.

miércoles, 22 de junio de 2011

Un líder

Víctor Kagekiyo Kajihara Cruz
Coordinador del Centro PYME
Académico del Departamento de Estudios Empresariales
saladeprensa@uia.mx

El término liderazgo proviene del vocablo inglés "lode star" que significa estrella guía, o del término "load stone" que significa talismán o piedra con poderes. Por tanto, según James Thumber un líder es aquella persona que poseyendo energía para emprender, está propulsando, empujando algo visible hacia adelante...

Y es bien cierto que todo emprendedor, por definición, debe ser un líder al jalar las riendas de su empresa y al comandar los escuadrones de empleados, proveedores, clientes, "stakeholders" de su proyecto de negocios, debe entender muy bien qué implica ser un promotor del cambio en su empresa y cómo aplicar adecuadamente su liderazgo.

Un líder es un buen delegador, procura la participación de sus discípulos, no es punitivo, es muy comunicativo, planeador y logra superar las crisis. Por definición un líder debe ser el director de orquesta que facilite la gestión de la organización que emprende y debe impulsar la generación de ideas con sus subordinados, así como la creación de proyectos e iniciativas para mejorar el desempeño de su empresa.

Las cosas que diferencian a un líder de un gerente en una empresa son que el primero está orientado a la visión, el gerente se concentra en las normas; el líder construye su rol dentro de la empresa, al gerente le es fijado dicho rol; el líder visualiza a la empresa por dentro y por fuera y piensa en el futuro, el gerente visualiza el aquí y el ahora. El líder está enfocado en identificar los problemas de la empresa, el gerente en resolverlos; el líder se enfoca en los temas, el gerente se enfoca en las tareas. El líder conoce el "know why", el gerente conocer el "know how"; el líder busca la eficiencia mientras que el gerente la eficacia. En una primera gran conclusión el líder crea, mientras que el gerente gestiona...

Debemos entender que el liderazgo no es una cualidad que denote a un superhombre o un superhéroe, cualquier persona puede ser un líder siempre y cuando la situación que enfrente en un momento la resuelva o no de manera satisfactoria. Una persona que es considerara líder puede no serlo si ante una situación, no logra el objetivo que persigue.

Es por ello que debemos entender que el estilo de dirección que el emprendedor líder debe utilizar depende de la situación a la que se enfrente:

1. El estilo coercitivo es efectivo en situaciones de crisis o cuando mínimas deviaciones pueden provocar serios problemas; pero es ineficaz a largo plazo ya que los subordinados no se desarrollan y tienden a rebelarse, a resistir pasivamente o simplemente se irán.

2. El estilo directivo es efectivo cuando se necesitan directrices y estándares claros, o cuando al líder se le reconoce o su calidad como experto; sin embargo, no funciona cuando no desarrolla a sus subordinados, éstos se sienten ahogados o no toman iniciativa. También es inefectivo cuando el emprendedor no es percibido como experto o no se le reconoce su status.

3. El estilo afiliativo es eficiente cuando las tareas son rutinarias y el rendimiento de los subordinados es adecuado, cuando se proporciona ayuda al personal, y funciona para conseguir que individuos o grupos diversos o conflictivos trabajen juntos con armonía. En cambio, no es efectivo cuando el rendimiento de los subordinados es inadecuado y en situaciones complejas o de crisis que necesitan una dirección y control claros.

4. El estilo democrático es efectivo cuando los subordinados son competentes, cuando tienen tanta información o más que su jefe y cuando los subordinados necesitan coordinación; y no funciona en situaciones de crisis, cuando no hay tiempo para reuniones o cuando los subordinados son poco competentes, carecen de información crucial o necesitan estrecha supervisión.

5. El estilo ejemplificador funciona bien cuando los subordinados están muy motivados, son competentes y conocen bien su trabajo, por lo que necesitan poca dirección y coordinación; y también es efectivo cuando se dirige a personal muy profesionalizado. Por el otro lado, es ineficaz cuando el mando no puede hacer todo su trabajo personalmente o cuando los subordinados necesitan dirección, desarrollo y una coordinación.

6. Por último, el estilo tutorial es eficiente en grupos pequeños cuando el jefe tiene tiempo para desarrollar a sus subordinados, y con subordinados motivados por tomar iniciativas, innovar y desarrollarse profesionalmente. No funciona cuando al emprendedor le falta “expertise” o pericia, cuando los subordinados requieren una mayor dirección o cuando el directivo carece de tiempo para desarrollar a sus subordinados.

No hay un único buen o mal estilo de dirección. El estilo más efectivo depende de: a. LA SITUACION: Si el entorno del negocio es simple o es muy cambiante, así como si es una situación simple o es compleja. b. LAS PERSONAS con quienes se van a tratar los asuntos. c. LAS TAREAS a realizar.

El estilo de dirección es una función de los motivos y los valores del propio emprendedor, los estilos que ha visto en sus superiores y/o que otros empresarios, directores, ex jefes o emprendedores emplean. Es decir, las personas y situaciones específicas con las que el directivo trata habitualmente.

Hay, no obstante, una combinación eficaz para la mayoría de situaciones y que les puedo recomendar ampliamente:

ESTILO ALTAMENTE EFICAZ = DIRECTIVO + DEMOCRATICO O TUTORIAL

Esta combinación permite utilizar la influencia del líder emprendedor para comunicar los objetivos de la organización, establecer objetivos retadores (pero realistas) con la participación de sus subordinados, delegar responsabilidades, proporcionar retroalimentación frecuente orientada a la tarea, reconocer y recompensar el buen rendimiento y desarrollar a los subordinados.

Los invito a todos a reflexionar sobre estas ideas, soy el primer convencido de que no existen "superhombres" en el mundo, pero todo emprendedor debe ejercer correcta y adecuadamente su liderazgo, en función al tipo de situación que esté experimentando. Saludos a todos como siempre.

martes, 14 de junio de 2011

Innovación

Maestría en Gestión de la Innovación Tecnológica (MGIT)
M.Sc. Edgar Ortiz Loyola Rivera Melo, coordinador
edgar.ortizl@uia.mx

El ser humano, en todas las etapas de la historia, ha demostrado una capacidad única de adaptación por medio de la innovación. Esto le ha permitido la supervivencia en condiciones adversas y no sólo eso, ha propiciado el desarrollo de la sociedad y una mejor calidad de vida. Sin embargo, la innovacion se ha convertido hoy día, en un proceso frustrante en la mayoría de las ocasiones; por ejemplo, la revista Business Week comenta que sólo un 4% de las iniciativas de innovación tienen éxito.

La innovación como tal no se refiere únicamente a la invención, se requiere que ésta permee en la sociedad y sea adoptada. Este proceso requiere mucho más que únicamente habilidades para desarrollar tecnología. Implica un amplio conjunto de conocimientos y habilidades que para un científico o un ingeniero son, en general, ajenas a su proceso formal educativo. Ciertamente, la invención debe buscar la solución de un problema; sin esta característica, este tipo de invenciones pueden considerarse ciencia pura, cuyo fin es buscar el conocimiento per se. El reconocer una necesidad y tener el conocimiento tecnológico para resolverla es un gran paso, pero aún se debe recorrer un camino largo para llegar a convertir la idea en una empresa.

Muchos de los productos que se fabrican en México no contienen un valor agregado tecnológico. Dos razones por las que México aún no ha podido desarrollarse más son: por la falta de políticas gubernamentales para el apoyo de la innovación en la industria, y por una infraestructura y procesos anticuados para el desarrollo y comercialización de productos. Pero la razón fundamental para cambiar esta realidad, es la falta de ingenieros y científicos, que aunque tengan una formación tecnológica importante, carecen de habilidades y herramientas en gestión de tecnología para que sus ideas e invenciones sean adoptadas por la sociedad. El Banco Interamericano de Desarrollo en un estudio concluyó que “aquellas empresas que obtienen resultados innovadores en una mayor cantidad de áreas y con un grado de novedad que trasciende al mercado local, presentan un impacto social positivo mayor”.

En un país con tantas necesidades y problemas como México, el acto de innovar se vuelve inaplazable. México debe convertirse en un país innovador. Desde hace muchos años hemos sido vistos como gente creativa, ingeniosa y que ve la manera de resolver los problemas. Pero es necesario proveer a la gente de habilidades para hacer que este ingenio trascienda en soluciones tecnológicas que impacten a la sociedad y produzcan riqueza.

México requiere de personas que desarrollen ingeniería y ciencia pero que, sin alejarse de éstas, sean agentes de cambio promoviendo el desarrollo de empresas y negocios con valor tecnológico agregado. Para ello se requiere que estos ingenieros y científicos vean como parte de su proyecto de vida, una fuerte formación en gestión de la innovación para convertir sus “sueños” en oportunidades de desarrollo para nuestro país